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jueves, 31 de enero de 2013

CORBEAU ó BONARDA

Nuestros gustos van cambiando, las añadas también; la evolución en la guarda, la correcta guarda, las nuevas tecnologías, las nuevas tendencias, hacen que un vino del cual hablamos bondades, meses después pase desapercibidos o que algunos vinos a los cuales no hacíamos mayor caso hoy nos sorprendan muy gratamente; esto hace bonito mi rol como Sumiller pues, aunque de por sí ya sea infinita la cantidad de vinos, podemos volver a encontrarnos con un "antiguo conocido" y ver que el tiempo lo trato bien, y eso me paso con el Trapiche Broquel Bonarda.

Así como en los 90's un Ampelógrafo francés "Redescubrió" la extinta CARMENÉRE  en Chile, lo mismo venía pasando en Argentina desde los años 70's, donde otro experto sospechaba que la BONARDA Argentina no tenía nada que ver con su par italiano y que más bien tenía mucha más similitud con la CORBEAU. Larga fue la espera para confirmar esta teoría hasta que en el 2008 el Instituto Nacional de Viticultura (INV) ratificará lo antes expuesto; obviamente, con toda la fama que ya tenía esta cepa (aún eclipsada por la Malbec), tomaron la correcta decisión de nombrarla "Bonarda Argentina - sinónimo Corbeau - Deuce Noire"

La Corbeau - que en francés significa cuervo - es una uva que crece en los límites de Francia e Italia y que, al igual que la Malbec, fue bendecida al tocar suelo argentino convirtiéndose en una de los mejores exponentes del vino gaucho y que encuentra en TRAPICHE un excelente representante, pues aunque nunca me consideré fanático de esta casa, las últimas catas me han obligado a hablar de ella.

El Vino Trapiche Bonarda 2009 con 14°GL, es un vino que pasa 12 meses en barrica por lo que la cata obliga a su decantación  para que este respire y consiga todo su esplendor. En copa parada encontraremos olores a higo, plátano mosqueado, fruta remadura, mermelada y acidez y cocoa muy leves; en copa agitada salen los tonos cítricos de cáscara de naranja y olores tánicos; en boca el agrio y  tanino serán fuertes antes del reposo pero con él se convertirán en acidez tartárica leve con los mismos gustos de cáscara de naranja e higo que se encontraron en la fase olfativa y un tanino suave y de media persistencia; la etapa retronasal será una vainilla súper persistente que también podremos apreciar en la copa "descansada" junto toques tostados de cocoa y fruta madura.

En fin Bonarda o Corbeau, esta es una excelente cepa que no debemos dejar de probar y a mi parecer maridar con carnes suaves como pollo, pato o cerdo de cocción fuertes y salsas agridulce como el Chancho en Caja China o Pato a la Naranja; pruébenlo y compartan sus experiencias, por mi parte me despido, sigan bebiendo y ¡Salud-os!


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