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viernes, 11 de julio de 2014

TERROIR CHILENO


Hace un tiempo hablábamos de como, muchas regiones vitivinícolas del NUEVO MUNDO, no poseen una nomenclatura clara - o en el peor de los casos ni la poseen - sobre los tiempos de GUARDA en los vinos; esto lleva a que encontremos en el mercado, etiquetas que dicen RESERVA, GRAN RESERVA, PREMIUM, etc. donde el paso por barrica, no coincidirá ni si quiera entre las mismas botellas; pero así como comentamos que Argentina ya estaba tomando cartas en el asunto, poniendo tiempos de crianza en cada una de sus denominaciones, Chile también está planteando que, de una vez por todas, el consumidor pueda saber, a través de la etiqueta, exactamente que esta bebiendo.

Chile tiene un clima privilegiado para la viticultura, rodeado de barreras naturales que han prácticamente "aislado", a esta tierra del resto del mundo, evitando que una de las principales crisis del vino en el mundo como fue la FILOXERA, sea algo desconocido en la tierra de Neruda; pero esto no es todo pues la Cordillera de los Andes, la Corriente de Humboldt, la franja del vino y los distintos microclima de cada una de las distintas regiones vineras, han creado una inmensa cantidad de terruños en los cuales destacan ciertas cepas, dando con ello origen a excelentes vinos.

Aún con zonas y climas definidos uno podría pensar que leer una cepa y región en la etiqueta sería suficiente para saber, en cata, que es lo que nos espera al comprar una botella, pero son tantos más los factores que pueden influir en el producto final, que uno puede probar dos vinos de la misma cepa, mismo valle, mismo enólogo y aún así tener productos disímiles; es por ello que se está planteando en la normativa chilena que, además de la región y valle, en las etiquetas se mencione también si su ubicación es: ANDES, ENTRE CORDILLERAS o COSTA.

No es necesario que me explaye mucho con respecto a la influencia del mar sobre la vid, la neblina, la humedad, el frío matinal creará condiciones que probablemente las vides blancas puedan aprovechar más; mientras que la influencia de la cordillera, las horas de brillo solar y la altura, las gradientes de temperatura son perfectos para el producción de antocianos y la maduración de taninos en vides tintas.

Para dejar mucho más claro esto, la bodega TERRA NOBLE, nos brinda una oportunidad única de poder dejar claro lo acá expuesto brindándonos dos vinos CARMENERE trabajados de la misma manera, bajo la venia del mismo enólogo y en el mismo valle (Colchagua), solo que en distintas partes de este; es así que su vino CA1 sembrado en la cordillera de los ANDES (400 m.s.n.m.) nos brindó un color mucho más rojizo, en nariz fragancias que nos recuerdan al mentol, alcanfor y sensaciones terrosas que evolucionan a olores amargos y ligeramente a añejados, en boca un carácter tánico y sensaciones ácidas que evolucionan (tras un ligero reposo) a sabores dulces y frutos morados y aromas típico de la guarda. Su hermano gemelo CA2, nace de suelos más cercanos a la COSTA (270 m.s.n.m.), y muestra un carácter mucho más juvenil, con un color violeta vivaz, fragancias más sutiles que en el vino anterior, que denotan nuevamente frescura, la evolución nos llevo a sentir levemente el mentol junto con el alcohol; en boca su frescor aparece nuevamente, con un dulzor un poco más pronunciado que tras un reposo nos muestra sensaciones que nos recuerdan a la mora.

Así que ya sabes - como consumidor - tendremos cada vez mejor información para poder comprar y disfrutar vinos que se acerquen más a nuestros gustos, por ello, te invito a probar y comparar las diversas influencias que aportan tanto las regiones, como las zonas de la geografía mapocha, y como siempre, tus comentarios y recomendaciones serán bienvenidas en esta plataforma; por mi parte me despido, coman bien, beban aún mejor y ¡SALUD-OS!

Agradecimiento especial: