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lunes, 10 de junio de 2013

LATE HARVEST - MOSCATEL DE ALEJANDRÍA

De entre los vinos de mayor consumo probablemente los dulces tengan la mejor posición, y es que, es el azúcar nuestro primer gran aliado en cuanto a golosinas, postres, frutas, etc. Pero, en cuanto a vinos, las formas de lograr vinos abocado no es necesariamente fácil; y aunque encontremos en los mercados vinos dulces de precios bastante bajos (en los que probablemente la sacarosa entro a tallar), existen métodos de elaboración en los cuales el enólogo pone más de su parte - probablemente sacrificando en algo el rendimiento - para obtener productos que brillarán como el mismo oro y ellos son los vinos LATE HARVEST.

Si aprobaste tu curso de inglés, así sea con mínima nota, podrás deducir que le nombre LATE HARVEST se traduce como "Cosecha Tardía", y pues, es justo esto lo que hacen los productores, inmolando los valiosos jugos de la vid al sol, para obtener azúcares más concentrados en el mosto que las levaduras serán incapaces de fermentar por completo, dejando un excedente natural, donde además del dulce podrás sentir sabores más propios de los frutos secos; en otras palabras no solo concentraste el azúcar sino TODA LA UVA.

El vino Late Harvest de IntiPalka es uno de los vinos de este tipo que más me agrado, pues además de ser en nariz toda la expresión de la Uva Italia  el equilibrio entre la acidez y dulzor es tal que no llega a empalagar tanto como otros vinos de con esta clase. En cata veremos un Color dorado oro súper vivaz que invita a acercarse la copa para sentir en primera nariz la tipicidad propia de las moscato (pasas rubias, floral) con algo leve de membrillo y el dulzor característico de estos vinos; al agitar la copa salen aromas frescos y más marcado el membrillo junto con aromas que nos recuerdan a la fermentación y leve maracuya. En boca - y como lo adelantamos líneas arriba - el dulzor y la acidez tienen un equilibrio perfecto que dejan percibir sabores como las pasas rubias y muy ligeros amargos que recuerdan el sabor de las semillas; finalizando, un agradable calor en la garganta y retronasales que concluyen cual empezó, con los aromas moscatos de la primera nariz. Para disfrutarlo mucho mejor como un vino de postre o como lo hice yo con algo de Aguaymanto (siempre a sus 6 - 8°C para su mayor deleite), simplemente ESPECTACULAR.

Para los fanáticos - entonces - de los vinos dulces los invito a probar estos manjares líquidos y combinarlos con sus postres favoritos para que vayan creando nuevos sabores a través del Maridaje, yo tengo mil y un sugerencias pero eso se los dejo de tarea, y claro coméntennos en esta vía. Por mi parte me despido, sigan bebiendo y ¡Salud-os!