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jueves, 9 de junio de 2016

¡HABLA BIEN!

Probablemente detestes la forma en la que los jóvenes, actualmente usan el lenguaje - sobretodo el escrito - demostrando poca cultura, rebeldía o simplemente ignorancia. Y si te dijera que tú, con tus títulos, experiencia, o cultura vienes expresando desastrosamente con respecto a conceptos tan comunes como la alimentación, pero no te preocupes que hoy su bizarro* profesor está dispuesto a aclararles ciertos conceptos para que dejen de expresarse mal, sin más tiempo que perder - ¡Empecemos!

DIETA:
"Lo siento, no puedo, estoy a dieta" - ¡Claro que lo estás! - ¡Igual, que yo! - ¡Todo el tiempo! - Son algunas de las respuestas que suelo dar porque es cierto, dieta es el conjunto de alimentos que comes así que mientras no dejes de comer estas a dieta; onmívora, vegetariana, hiperprotéica, hipocalórica o ponle el nombre que quieras, chatarrera, al paso, lo que encuentre en el refri, lo que me inviten, siempre estamos a dieta. Ahora, en realidad decir "estoy cuidándome" sería más apropiado ya que "estoy en una dieta específica para reducir grasa" sería algo largo.

LA FRUTA SE OXIDÓ:
El proceso de oxidación, consiste en que un elemento sede electrones a otro reduciéndolo y este oxidándose; probablemente uno de los compuestos más oxidables (y culpable de esta nomenclatura) sea el oxígeno y al relacionar la reacción que tiene este con el Hierro (no fierro - ¡Por Favor! - se supone que estamos aprendiendo a hablar bien) y su coloración rojiza es la que hace que muchos expresemos que la fruta se "oxida". La verdad es que, lo que sucede en las frutas no tiene nada que ver con un intercambio iónico, sino con un proceso enzimático en el cual la fruta trata de simular una nueva "cáscara" para no quedar expuesta ante los posibles predadores. La forma correcta de llamar a este fenómeno es pardeamiento enzimático y en ocasiones es bastante deseado como en la elaboración de café o té mientras que desagradable cuando le pasa a nuestras frutas o papas fritas.

CARBOHIDRATOS:
Este término se sigue usando aunque ya hace más de un siglo se demostró que es completamente erróneo, probablemente surgió de una simplificación de la formula común C6H12O6 a Cn(H2O)n donde se dedujo que era Carbono más agua, hidrato de carbono o carbohidrato cuando estos compuestos no contienen agua en su composición; basta con que veas tu azucarera y busques si esos cristales de sacarosa (C12H24O12) tienen algo de agua en su composición. La forma correcta de llamar a estos compuestos es azúcares, glúcidos o sacáridos aunque los textos y hasta nutricionistas sigan insistiendo en usar una nomenclatura tan arcaica.

YA SE PUDRIÓ:
Cuando algún alimentos se descompone la gente suele generalizar el término pudrir para todo aquello que se echó a perder, la verdad es que la putrefacción es un proceso en el cual intervienen microorganismos que descomponen las proteínas a amidas más simples como la cadaverina y putrescina (responsables también del olor característico), por lo que los compuestos de naturaleza lipídica o sacárida no pasarán por este proceso siendo más acorde hablar de enranciamiento en el caso de los alimentos grasos o fermentación en el caso de los azúcares.

NERVIO:
¡Esta carne tiene demasiado nervio! - Suele reclamar la gente cuando esta, es demasiado dura a causa del tejido conectivo; lo cierto es que este tejido no tiene - absolutamente - nada que ver con el sistema nervioso y por ende con la transmisión de impulsos. A lo que llamamos coloquialmente nervio no es más que colágeno o tejido de sostén y que suele ser más abundante en animales de mayor edad y el problema con tu platillo no es la carne en sí, si no la forma de elaboración pues estos cortes suelen ser perfectas sancochadas o con cocciones prolongadas a fuego lento.

PRODUCTO SIN QUÍMICOS:
¡Como puede ser eso posible! - La vida entera está hecha de compuestos químicos, nosotros somos una mezcla de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, salpicados de calcio, hierro, azufre entre otros por lo que promocionar, pedir o afirmar que un producto no tiene químicos es ridículo. Si lo que deseas es que es un producto sin pesticidas o conservantes pues mejor es decirlo con esas palabras ya que el término orgánico pasará bajo el mismo problema.

ESTOMAGO:
Aunque tiene funciones limitada, este órgano parece ser el culpable de todos los padecimientos que tienes en el aparato digestivo; estómago duro, estómago suelto, estómago flojo, son unas de las tantas veces que culpamos a este noble órgano de las posibles dolencias intestinales, pues cuando te sujetas el vientre mientras te quejas estas - posiblemente - a uno diez centímetros de donde terminó el susodicho. Salvo la gastritis y ulceras, todo el resto de referencias que haces al estómago suelen estar mal, así que deja de culparlo de todas tus dolencias.

Mira todos los errores que solemos cometer, y eso que podríamos seguir: el agua pura (que es obvio que no lo está, sino nos desmineralizaría), la fibra es nutritiva (cuando no la puedes ni digerir), la grasa engorda (cuando suelen ser los azúcares los principales responsables), Colesterol (Malo o Bueno), en fin. Sigan leyéndonos para que no solo continúen comiendo bien sino hablando bien ¡SALUDOS!


(*) Probablemente te estarás preguntando que tiene de raro su profesor para autocalificarse de "bizarro", pues mi querido lector el adjetivo bizarro en nuestro español significa valiente, y es justamente esta cualidad la que me invita a explicarte estos errores que tan a menudo cometes.