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lunes, 21 de febrero de 2011

¿¿COMER HOMBRE ??

Como profesor de Escuela de Cheff muchas veces algunos de mis alumnos, en aras de la innovación de platos , me han manifestado el deseo de - si fuera posible - alguna vez trabajar con carne humana en un plato - dejándose llevar tal vez por la curiosidad o el espíritu investigador. La verdad es que el canibalismo si ha acompañado al hombre - y a muchas otras especies - a lo largo de su historia y aun en la actualidad algunas culturas siguen practicándolo de manera ceremonial.

Pero entonces si es una costumbre que se practica hasta nuestros días - ¿Es en realidad algo malo?, o ¿solo necesitamos romper un poco los tabúes de nuestra sociedad?; pues la verdad es que no es algo natural y para ello MAMÁ NATURALEZA diseño un mecanismo para que una especie no sea la encargada de su propia extinción y ese mecanismo son los PRIONES

Los priones son agentes infecciosos de origen protéico que afectan directamente al sistema nervioso central diseminándose en él causando una enfermedad incurable y letal que deja en los pacientes un aspecto de esponja en la masa encefálica, de ahí el nombre de Encefalopatía Esponjiforme.

La EEB (Encefalopatía Esponjiforme Bovina) más conocida como "vacas locas" es una enfermedad que hace una década tuvo al mundo con los pelos de punta por la creencia de la posible migración de la enfermedad al hombre - más adelante se demostró que la ingestión ni la leche, ni la carne de estos animales podían transmitir la enfermedad, más si el contacto con los sesos (No se si se habrán dado cuenta pero las canales de las vacas se nos venden sin cabeza).

Entonces - Si la ingestión de la carne de las vacas locas no causa hombres locos ¿Cómo es que en realidad está enfermedad afecta al hombre? - No es "El Mal del Hombre Loco" si no la enfermedad de Creutzfeldt - Jakob (ECJ) que aunque no se ha comprobado del todo la forma en la cual uno la adquiere, una variedad de ella llamada KURU - "muerte de la risa" - es una enfermedad priónica neurodegenerativa de las tribus de Nueva Guinea adquirida por los ritos funerarios de canibalismo familiar en los cuales se ingieren los sesos para ganar sabiduría.


Por ahí alguien dirá, pero la infección de esa gente se puede deber a la ingestión de cerebros dañados y por lo tanto se contagiaron - más no - desarrollaron la enfermedad por las prácticas caníbales; bueno puede que tengas razón, y si es así cuéntanos a que sabe la carne humana y si no es mucha molestia después de muerto - ¿podrías donar tu cerebro a la ciencia para estudiarlo?

Nada más por hoy ... hasta la próxima entrada

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