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martes, 29 de septiembre de 2015

OREXIA

Cuando en mis estudios de maestría la profesora de nutrición nos hablo de la OREXIA, decía que era sinónimo de apetito y por lo tanto la AN-OREXIA no solo es el nombre de una enfermedad - psicológica - sino un estadio en el cual simplemente no tenemos hambre; desde ese entonces hasta hoy, la susodicha palabra la he venido escuchando para referir a los distintos "apetitos" o preferencias de una persona sobre una u otra cosa y ya que en realidad esto ya degeneró en aspectos que salieron del límite de la nutrición, quiero hacer una lista de estas principales y más curiosas OREXIAS.

ANOREXIA: Como dijimos líneas arriba es un estado específico en el cual no se tiene apetito. En el caso de la enfermedad se caracteriza por el temor a aumentar de peso acompañado de una percepción distorsionada del cuerpo que hace quien la padece se vea obeso.
VIGOREXIA: Nuevamente la percepción distorsionada del cuerpo acompaña a quienes padecen de esta enfermedad mental con la diferencia que en este caso el individuo practica deportes para aumentar su masa corporal y al mirarse en el espejo se ve delgado, lo que hace que se obsesione con el ejercicio pudiendo concluir en daño y lesiones.
EBRIOREXIA: En este caso la obsesión por mantener el peso lleva a quienes padecen de este mal a evitar la ingesta de alimentos para compensar las calorías que el alcohol aporta; esto se traducirá no solo una embriaguez más rápida (al no tener ningún alimento que le haga "colchón") sino en problemas de dependencia del alcohol, daño en la mucosa del estómago y atracones de comida en los días posteriores al consumo de alcohol.
ORTOREXIA: Siguiendo con las obsesiones, esta es con respecto a la alimentación sana, es decir que la persona que la padece invierten tiempo y dinero en buscar los alimentos más saludables: naturales, orgánicos, sin gluten, colorantes o grasas, todo esto conlleva a que terminen alimentándose mal pues los lípidos, (que son los principales enemigos de las "dietas") cumplen funciones como la buena salud de la piel, el cabello y el sistema digestivo y al escasear no solo tendremos problemas de asimilación de nutrientes, sino un aspecto insano. Los micronutrientes también suelen descuidarse durante esta obsesión ya que sus fuentes son sobretodo de origen animal y las carnes también son cosas que ellos suelen tachar de sus listas.
POTOREXIA: El agua es vida, pero nada en exceso es bueno y en caso de este líquido elemento abusar de él puede llevarnos incluso a la muerte (Léase La dosis hace al veneno). Muchas veces el consumo de agua se usa para disminuir el apetito u ocupar el lugar de la comida, incluso se escucha a expertos fomentar el consumo de dos o tres litros de ella al día, pero lo que olvidan mencionar es que nuestros alimentos son normalmente entre 70 - 90% agua y que en ellos ya estamos alcanzando esta cantidad. Un exceso de agua nos desmineraliza (ya sea por dilución o excresión), lleva a un sobre esfuerzo de los riñones y si excedemos de la cantidad que podemos eliminar, provocará edemas cerebral y la muerte.
TANOREXIA: La percepsión distorsionada regresa en este caso en demérito del color de la piel; la tanorexia es el apetito insaciable por el bronceado perfecto, y como ya deben suponer para quien la padece nunca es suficiente, recurriendo a largas sesiones de exposición solar e incluso a servicios de bronceado artificial. Las consecuencias son obvias, piel quemadas, reseca, manchas, envejecida, aparición de lunares y en casos extremos cáncer.

Quería hacer un pequeño resumen pero la lista sigue aumentando y son muchos especialistas los que se "inventan" o acuñan nuevos términos para definir las diferentes obsesiones; así encontramos la blondarexia (por ser rubio(a)), megarexia (opuesto a anorexia), chocolexia (por el chocolate), lujorexia (ostentar), ... en fin, en exceso nada es bueno y eso te lo venimos diciendo en este blog hace ya muchos años, así que disfruten lo más rico de esta vida - con mesura - y sigan comiendo y bebiendo bien, es un consejo de este modesto oinomaniaco ¡SALUD-OS!