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sábado, 16 de noviembre de 2013

LA VERDAD SOBRE LAS BEBIDAS DEPORTIVAS

Bebidas deportivas, isotónicas, re-hidratantes o como desees llamarles han inundado tanto nuestro mercado que su uso como refresco es cada vez más común, ya sea por su ausencia de gas, porque lo consideran una opción más "sana" o simplemente por su sabor, pero inmediatamente creció su consumo también sus cuestionamientos, sobre si deben tomarse con frecuencia o no; la verdad, investigando descubrimos mucho sobre ellas y hoy se los plasmaremos aquí, disfrútenlo.

Las bebidas deportivas tienen como misión el ayudarnos a recuperar los minerales perdidos durante la actividad física o en cualquier otra ocasión que nos haya causado un desbalance de estos micronutrientes (por ejemplo diarreas y/o vómitos). Para que una bebida sea considerada re-hidratante debe cumplir con los siguientes objetivos:
- Aportar hidratos de carbono que mantengan una concentración adecuada de glucosa en sangre y retrasen el agotamiento de los depósitos de glucógeno.
- Reposición de electrolitos, sobre todo del sodio.
- Reposición hídrica para evitar la deshidratación.
Para que estas bebidas cumplan con su papel son "maquilladas" de colores y sabores artificiales, con el fin de que ser una mejor opción de rehidratación sobre el agua.

El término ISOTÓNICO hace referencia al prefijo "iso" que significa igual, para explicar que al tener una concentración similar a la de los fluidos corporales - desde el punto de vista mineral - puede ayudar a recuperar su composición original después de un descenso de estos; el problema radica en que la osmolaridad (término que usamos para definir la concentración de sustancias solubles) de la sangre es alrededor de 281mOsm mientras que la mayoría de estas bebidas están en concentraciones de 367,5 ± 39,3 mOsm, lo que sobrepasa, por bastante, los valores que sugiere su nombre. Esto repercutirá de distintas maneras en el consumidor pues al ser más "denso" de lo que se necesita se dificultará su ingreso a las células, dejando incompleto su papel original, además el exceso de azúcar y el elevado pH de estas, podrán causar daños severos en las piezas dentales.


Otras de las cosas que suelen decirse de estas bebidas es que, fuera de la actividad física, su consumo podrían causar un exceso de minerales en la sangre, que podrían afectar tanto la presión sanguínea como - en un largo plazo - a los riñones; mas aunque suene bastante lógico, no hemos encontrado estudios que certifiquen esta expresión, pero de lo enunciado en el párrafo anterior sumado al uso de colorantes sintéticos y otros aditivos químicos, creo que no las hacen necesariamente, la alternativas ideales para rehidratarnos.

Pero - Si en verdad tengo un desbalance mineral ¿Cuál es la mejor opción? - Bueno, el mundo nos brinda bebidas que pueden rehidratarnos de manera natural como el agua de coco, jugos de melón o naranja entre otras; mas si la descompensación es severa podemos recurrir al suero, preparado especialmente con este fin y de fácil adquisición en cualquier farmacia. Si la urgencia es aún mayor, el SUERO CASERO se podrá elaborar con un litros de agua (hervida), media cucharada de sal, media de bicarbonato, dos de azúcar y el jugo de 3 o 4 limones, mezclando todos los ingredientes y administrándose de forma oral.

Para terminar, no quiero convertirme en el abanderado en contra de los productos sintéticos; es más si te gustan las bebidas deportivas, bébelas hasta como refresco, seguirán siendo mejor opción que las bebidas carbonatadas, pero recuerda que los excesos no son buenos y que para una rehidratación adecuada - el agua seguirá siendo la mejor opción. Sigan bebiendo y ¡SALUD-OS!

Revista Consumer http://revista.consumer.es/web/es/20040701/pdf/analisis.pdf 

Referencias: